El juego y el bebé: herramienta de aprendizaje

El juego de colores molinete

Recién nacido, el bebé percibe visualmente lo que le circunda, mas no puede dar sentido a lo que ve y no se centra meridianamente. La visión, en verdad, prosigue desarrollando desde el nacimiento de ahora en adelante merced a los mensajes que el cerebro recibe de los otros sentidos (y movimiento).

Tras, por poner un ejemplo, con los ojos de un objeto que se mueve es uno de los primeros logros primordiales del bebé.

En cerca de dos-tres meses es esencial para acercarse a los objetos a la pequeña (como, por servirnos de un ejemplo, los carruseles y juguetes que cuelgan de la cama) a fin de que pueda observarlos. Así, se comienza a desarrollar la percepción de la profundidad y el sentido de la distancia. Todos y cada uno de los progenitores se mueve cuando el bebé se mueve puños y por último abre la mano para intentar sujetar el objeto.

Idea simple y efectivo para jugar con el pequeño pequeño, recostado en una alfombra suave, y “adiestrar” su punto de vista es enseñar un remolino de colores (aun se puede edificar un cartón prefiriendo los colores refulgentes, como el colorado que puso pequeña prosperar el enfoque). mueva de manera lenta el molinillo de viento delante del pequeño, que sopla de manera lenta, de forma que pueda continuar con sus ojos.

Aun en los meses cuando el bebé mientras que se está recostado (y consigue transformar nuevamente a sí mismo de vientre), se puede llevar el juego: se divertirán a tientas al tacto y dejar de virar! (Lea también: ¿de qué manera y lo que ve el recién nacido)

Edad: 0-seis meses

seis) El juego de la carreta … cantando una canción

Acá es un tradicional juego de movimiento que tanto entretiene a los pequeños y ayuda al desarrollo de los hombros, brazos y manos. Poner al bebé boca abajo y levante de las piernas invitándole a pasar sus manos cantando una canción:

Rodamos todos , que rollo, que rollo,
que rollo todos todos como (nombre del pequeño).

(Desde M. Sasse, Preparados, listos, ya!, Erickson)

Una opción alternativa amena, útil si los brazos del bebé no son suficientemente fuertes, se ponen bajo la barriga una pequeña bola que marcha como un soporte para pasear cara adelante con las manos.

Edad: seis-doce meses

siete) El juego con la escalera

Aun ya antes de pasear velozmente, todos y cada uno de los pequeños (hoy en día cerca de ocho-diez meses) están maravillados por las escaleras: subir los escalones es un enorme ejercicio para progresar el agarre de la mano y el tono muscular.

Consíguete una pequeña escala vertical (la más simple de escalar) y asistir a la pequeña para poner los pies en el primer escalón (para él es como se arrastra cara arriba!).

Del mismo modo útil y ameno, juega con una escalera inclinada (horizontal) en el suelo, animando al bebé a continuar adelante con las manos, las rodillas y los pies. Lo idóneo es emplear uno con los pasadores pintados para fomentar el desarrollo de la conciencia cromática.

Edad: seis-doce meses

ocho) El juego de la caja

Cuando el bebé se arrastra ahora alegremente por toda la casa y, cada vez, semeja poner a prueba sus habilidades motoras, hallarán entretenido salir por sí mismo de una caja de cartón tradicional.

Procuratevene uno suficientemente grande, y robusto, que se introduce en el pequeño (con los bordes que no son demasiado altos, con lo que el pequeño pueda respaldarse y apalancamiento) y, para mayor seguridad, contar con en una alfombra (o bien un jergón bajo).

Para hacer el juego más apasionante, rodeado de la caja con dos juguetes y también invitar al pequeño a salir de apoderarse de ella.

Esta actividad requiere un enorme “motor de planificación ‘y es realmente útil para alentar al pequeño a hallar una solución a través de la mejora de su capacidad de coordinación.

Edad: seis-doce meses

nueve) El juego de las citas

Cualquier reclamación para el bebé es un descubrimiento maravilloso: las actividades efectuadas en el ejercicio del trabajo humano (se abren y cierran, palo y vacía, llena y vacía, inserción y de extracción, edificar y destruir) es esencial para el desarrollo como ya se aseveró María Montessori.

Para alentar al pequeño a reconocer los colores, por servirnos de un ejemplo, una idea fácil y entretenida (inspirado Montessori) es para invitarle a identificar los pares del mismo color.

Solo debe seleccionar un número par de objetos rutinarios (cuchase, cepillo dental, peine guante de cocina, …), que pueden ser acoplados por el color (tipo cepillo dental y la cuchase azul, peine y guante de cocina de color colorado).

Organizar la selección (no demasiado grande a fin de que no se confunda el bebé) en una cesta y poner delante de los pequeños cuencos y otros recipientes para separar objetos.
En este punto, ofrecen la ocasión de explorar la compilación de objetos y separar las del mismo color, que muestra por vez primera la operación dos veces. (Lea también: bebés, de qué manera perciben los colores)

Edad: seis-doce meses

diez) El juego de cuco Settete con sus juegos

El juego tradicional de cuco Settete – todos y cada uno de los progenitores saben (existe en prácticamente todos los idiomas) y muy entretenido el pequeño – que ayuda a comprender que mamá no desaparece cuando no está bajo los ojos. Los conceptos de la permanencia de los objetos (o sea, si no veo una cosa, no es exactamente lo mismo) es un enorme logro para cada bebé. La evolución del tradicional CuCu en una “versión compleja ‘más, capaz para pequeños mayores, por consiguiente, es realmente útil.

Es suficiente con echar dos-tres juguetes conocidos por el pequeño, por servirnos de un ejemplo, una bola pequeña, un animal de peluche y un objeto de empleo diario (como la cuchase) y la cubierta, por su parte, con una sábana graduable. Conque un tanto de juego, tomar la pelota y exclamar: ‘Mira a tu bola roja’!. Entonces, ocultarlo bajo la sábana, y sonriendo, solicite al bebé ‘Ahora ¿dónde se encuentra la bola?’ …

Repita el juego con cada objeto dejando a los pequeños detalles de la hoja y moverse con libertad, aun vocalizar el nombre de la cosa oculta.